NUESTRA APARENTE RENDICION

La detención del "Z40" y su importancia para la búsqueda de las y los desaparecidos

Hace unos días platicando con una compañera sobre la detención de Miguel Ángel Treviño Morales le comentaba que dicha detención no era importante para encontrar a nuestros desaparecidos y a nuestras desaparecidas. La respuesta de ella fue evidentemente de sorpresa pero la misma se disipó con la explicación que le di.

Es entendible que lo primero que se piensa, al momento de la detención de un presunto, es que nos responderá nuestra constante pregunta ¿dónde está? Y nos dirá que ocurrió y por fin logremos encontrarles. Pero esa sensación es como una fugaz chispa en la oscuridad, desaparece casi de inmediato y nos volvemos a quedar en esa oscuridad.

Por la experiencia que tenemos sabemos que las personas que son detenidas nunca asumen la responsabilidad de las desapariciones. Lo que dicen es no saber nada, no conocer a los desaparecidos a lo mucho decir que están muertos pero cada respuesta muy cuidadosa para no asumir ninguna responsabilidad.

Con esas detenciones entramos en un proceso mayor de tortura debido a que tenemos a los presuntos responsables detenidos, quienes se supone saben dónde están nuestros desaparecidos y desaparecidas, los que tienen la verdad historia de los hechos pero los que al final no dicen nada.

También por la experiencia que tenemos, al menos en las “investigaciones” que obran en nuestros casos, sabemos que el Ministerio Público realiza su trabajo en base a declaraciones y no realiza una investigación científica, una que no se base solo en declaraciones como las actuales.

Esa ausencia de inteligencia en la investigación hace que las detenciones de los presuntos responsables de poco o nada sirvan para encontrar a nuestra gente ya que esperan que el presunto responsable les diga “sí, yo los desaparecí”.

Y si le sumamos que el objetivo del Estado es mediático y no de resolver la tragedia humanitaria de las desapariciones pues concluimos que de nada sirven esas detenciones. Ya que la tragedia tiene sus raíces no solo en la descomposición de la sociedad sino en la podredumbre del servicio público. 

Es frecuente escuchar que Treviño Morales es el responsable de toda la violencia que impera en nuestro país y que es el responsable de las desapariciones, incluso que desaparecidos se escribe con Z, no caeremos en esa campaña, no olvidamos que es algo mucho más complejo y el Estado está involucrado. Con eso lo pretendo quitarle la responsabilidad que dicha persona puede tener.

Entre todo se olvida algo que no se puede negar, que para quienes tenemos familiares desaparecidos la primera prioridad, en algunos casos la única, es encontrarlos y tenerlos de regreso en nuestra casa y por ello la pregunta siempre es ¿dónde están?.

No falta quienes dan “consuelan” diciendo que ofreciéndoles “beneficios” pueden dar información que ayude a encontrarles. Esos beneficios son la reducción de la penalidad pero no estamos refiriéndonos a los agentes del Estado no olvidemos que vivimos en un Estado criminal y cuando lo señalas, la búsqueda es mucho más complicada.

Quien se atreva a decir que la detención de los presuntos responsables, en especial la de altos mandos de grupos criminales, nos acerca a la justicia simplemente miente y se suma a la campaña de simulación emprendida por el Estado que va encaminada a evadir su responsabilidad.

Mi compañera calló en la cuenta que la detención de ésta persona de poco o nada nos servirá, además, si tomamos en cuenta que ha sido consignada solo por operaciones con recursos de procedencia ilícita, portación, posesión de armas y cartuchos de fuego de uso exclusivo de las fuerzas armadas.

De lo único que puedo estar seguro a 1643 días de la desaparición de mi hermano Antonio Verástegui González y mi sobrino Antonio de Jesús Verástegui Escobedo desaparecidos en Parras de la Fuente, Coahuila es que el servicio público (Estado) no los encontrará y por ello es necesario reforzar la organización de los familiares ya que nos tocará resolver nuestros propios casos y acercarnos a la justicia.

Afortunadamente lo que Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUUNDEC) ha realizado por solucionar la tragedia humanitaria de las desapariciones ha generado un precedente único no solo en México sino en Latinoamérica y estoy seguro que al concretar la estrategia podremos encontrar a nuestras desaparecidas y desaparecidos pero quizás llegue un momento en que el Estado no sea parte de esa interlocución

 

 

 

Información adicional

  • Por: : Jorge Verástegui
  • Fecha: 18 de agosto de 2013

NUESTRA APARENTE RENDICION | 2010

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