NUESTRA APARENTE RENDICION

Llover, aquí la lluvia nunca ha dejado de caer.

Armonía en esta aldea globalizada,

Belleza descomunal pá los ojos del mayoral.

Geopolítica perfecta.

Difuminación de las fronteras y un abrazo sincrético

que le hace el cuento a este milenio vestido de incluyente.

Compenetración sin colores, olores ni tamaños.

Mescolanza post-moderna es esta familia mundial sin polaridades.

 

¿Quién se come el cuento?

Aquí todos sabemos que nuestras tripas saben poco de dignidad cuando se les condiciona el alimento.

 

Faso dan fani y a seguir en movimiento.

 

Quieren hacer sustentable la explotación de todo recurso natural,

extraer el ultimo mineral con sutileza para hacer afable el despojo.

Economías locales destruidas, producción imposibilitada,

tierra y autosuficiencia una ecuación que ya no dice nada…

 

Sin embargo, dicen que no es moda esa fetichización por lo orgánico,

que este goce ambientalista llego para quedarse.

Quieren manzanas de vitrinas y pasear cerdos con collar por las mañanas.

Civilizando la animalidad a través del consumo.

Monsanto penetra nuestro organismo desde el plato,

en cada esquina el 1er lugar en obesidad nos sale bien barato.

 

Faso dan fani y a cuestionar ese privilegio inorgánico.

 

Psicosis colectiva.

El Ebola no respeta las fronteras.

Pero, ¡contengan a los prietos detrás de la línea!

Vigilancia, aislamiento, represión, aversión: ¡racismo sistémico!

 

Las industrias farmacéuticas siguen generando polvos mágicos e intereses pal continente enfermo, sirviéndose de la infraestructura sanitaria escaza.

Medicamentos experimentales,

paliativos pasajeros que multiplican los ceros en las cuentas de las ONG´s y su humanismo filantrópico.

Se les “olvidó”  el paludismo, la tuberculosis, la malaria, la guerra y el hambre; productoras eficaces de muerte. Talvez, un negocio de base.

 

La ampliación de su mercado necesita generar nuevos problemas.

 

Faso dan fani, había que desconfiar de su vacuna.

 

Desempleo masivo, dicen, ¡es un ocio activo!

La estratificación racial del mercado laboral en esta fórmula encuentra buen alivio.

“tienes todo para lograrlo” en esta escalera de posicionamientos,

dos pasos en falso,

tus habilidades te traicionaron para acceder a este nuevo puesto.

Meritocracia en esta cara solo un gesto.

Y de paso, hubo que criminalizar la pobreza.

Si a tus manos tú les pones precio al mercado no interesas.

 

Faso dan fani. Tu título no es certeza.

 

Violencia informativa.

Minimización de la violencia social como política mediática no anula el desastre,

la muerte y la sangre…

Visibiliza el crimen de Estado, la impunidad gubernamental, la voluntad de omisión, la retórica estúpida gobiernista como manto en esta corrupción extendida, admitida, naturalizada.

 

Faso dan fani. Hartazgo ante las continuas bofetadas.

 

Empoderamiento.

Inclusión femenina por porcentaje no se traduce en la minimización de la desigualdad, si la matriz de poder es un esquema patriarcal que masculiniza a toda identidad sexual como reproducción en este teatro de binarismos.

 

Las manos de esta y aquella prieta

nunca entendieron cuando el feminismo blanco pedía incluirse en el mercado laboral, pues sus manos siempre fueron la servidumbre de este feminismo que pugnaba por desmantelar el espacio privado del hogar.

 

Y a correr,

que la prostitución nunca fue cosa de satisfacción y de placer,

pues en este sistema que feminiza la pobreza,

para huirle a la carencia en la mesa

se legitima el comercio sexual.

 

Faso dan fani. Sexualidad no es sinónimo de procreación.

 

Pero mientras aquí llueve, aquí la lluvia nunca ha dejado de caer.

Irrupción en este mundo neocolonial

pá escupirle en la cara a los nuevos detentores de la igualdad,

los de las fronteras nacionales que calcaron con la misma tinta aquel programa colonial.

Aquí los 500 años nos han pasado ya

y el color en la escala sigue determinando nuestra medida

sigue cuestionando nuestra inventiva

y de abajo para arriba

varias generaciones de auto-desprecio pueden hallarte una salida.

 

¿Quién quiere acercarse a esta algarabía prieta?

Todos tendríamos que saber que en nuestras manos la utopía nunca fue cosa secreta

Que a los trazos de esta sangre diasporica

las similitudes en diversas latitudes nos reinventan.

Y a correr…

que a esta estructura lineal le es insignificante

el grito de Cabral, de Biko, el cuerpo de Lumumba

las cientos de manos que cortó Leopoldo

el terrorismo de estado en Ayotzinapa

el infanticidio y exterminio en Gaza

si hay un plato de comida, si hay cartones como casa…

 

Faso dan fani. Y a moverse de este cuento perverso que entretiene.

Faso dan fani. “Sankara viene”.

 

 

 

1faso dan fani  es el tejido artesanal en Burkina Faso (antes Alto Volta), hecho de algodón, y representativo como prenda local de este país. Su importancia política radica en que durante el gobierno revolucionario del líder y presidente Thomas Sankara (1983-1987) se lleva a cabo un impulso a la producción de algodón, para a su vez someterlo a varios procesos que concluirían con la creación de este tejido en un vestido tradicional.

Una de sus características fundamentales, es que este trabajo hecho a mano aseguraba el empleo a miles de individuos en un país con grandes niveles  de desempleo o subempleo. Además que pugnaba por una participación activa del pueblo en la revalorización de la identidad a través de la vestimenta y una posición política y ética de su gobierno por impulsar la economía nacional, desprenderse de los prestamos monetarios e injerencias de organismos internacionales, con el deseo de lograr autosuficiencia alimentaria y producción local que evitara la dependencia con los países “desarrollados”, antes potencias coloniales.

 

2Spoken Word titulado de esta manera, como una forma de reivindicar esta medida revolucionaria, haciendo una metáfora de la prenda local Burkinabe con este tejido lingüístico, que busca dar voz desde una posición no clásica de la poesía a sectores marginales, en un intento de mostrar similitudes entre experiencias históricas, políticas, económicas, de raza y género en contextos neocoloniales de Burkina Faso y México en la actualidad.

Información adicional

  • Por: : Alberto Martínez Valerio
  • Fecha: 30 de octubre de 2014

NUESTRA APARENTE RENDICION | 2010

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