Tú y yo coincidimos en la noche terrible

TERESA BAUTISTA MERINO

Teresa quería dar voz

 

El 7 de abril del 2008 su voz rompió el silencio con su muerte, ese día San Juan Copala perdió dos mujeres jóvenes con esperanza: Teresa Bautista y Felícitas Martínez.

Teresa Bautista era locutora de la radio comunitaria La voz que rompe el silencio, que había nacido el 20 de enero de 2008 con el primer aniversario del nacimiento del municipio autónomo de San Juan Copala en Oaxaca.

Aquel lunes de abril, Teresa iba de San Juan Copala para Oaxaca para participar en el Encuentro Estatal por la Defensa de los Derechos de los Pueblos de Oaxaca, donde coordinaría la mesa Comunicación Comunitaria y Alternativa: radios comunitarias, video, prensa e internet.

Pero nunca llegó.

Su voz inexperta e insegura viajó de su espíritu a la conciencia de las demás mujeres en la Mixteca de Oaxaca, tenía 24 años y una impetuosa necesidad de hablar sobre justicia social y compartir con otros jóvenes la posibilidad de la palabra, el pensamiento y el diálogo desde las radios comunitarias. Teresa también quería dar voz y hacer la invitación a que otros jóvenes como ella se sumaran a la acción.

Su trabajo no estaba solamente detrás del micrófono, también recorría las comunidades como reportera en busca de información y promovía con alegría el trabajo y la posibilidad que generaban las radios comunitarias.

Teresa y Felícitas, viajeras en las ondas hertzianas tenían miedo de las amenazas y lo expresaron de la forma más valiente que la voz se los permitió con un spot en el que la voz de Felícitas versaba: “Algunas personas piensan que somos muy jóvenes para saber… Deberían saber que somos muy jóvenes para morir…”

Ambas tenían miedo por ser mujeres y representantes de la palabra de otras mujeres que, como ellas, buscaban respeto. Pero también buscaban diálogo al hablar de temas como los conflictos históricos de su región, los derechos humanos y la violación de los mismos, hablaban también de la autonomía de los pueblos, la marginación, la pobreza, la ecología, la cultura y la educación.

Teresa no dudaba en escuchar las inquietudes de otras mujeres de su comunidad para comentarlo y en su caso contestarles algunas preguntas y orientarlas.

A Teresa, que terminó hasta la secundaria, le gustaba el básquetbol y también era artesana, trabajaba con los hilos para hacer coloridos huipiles y pulseras que entregaba en señal de amistad.

El ataque que le provocó la muerte, sucedió en la carretera hacia Putla Guerrero, les dispararon una descarga de frente con armas AK-47 y tiraron a matar, Faustino Vázquez conductor del vehículo en el que viajaban aceleró por temor al secuestro de las periodistas y las balas se impactaron a los costados del auto en el que viajaban. Murió instantáneamente.

Faustino Vázquez, responsable municipal del registro civil y sobreviviente del ataque, identificó a siete hombres que dispararon como pistoleros de Rufino Medina y Heriberto Pazos, los dirigentes del Movimiento Unificado de la Lucha Triqui. En la zona triqui la muerte es un evento cotidiano que se queda en el silencio, pero por esta ocasión fue diferente porque las jóvenes muertas eran periodistas, afirma Heriberto Pazos.

Las investigaciones señalan que el ataque no era dirigido hacia las dos periodistas, si no a Faustino Vázquez y a Yanira Vázquez, también locutora de la radiodifusora comunitaria. Anteriormente Teresa había avisado a Yanira que se cuidara porque había una amenaza contra ella, pero Yanira no le creyó. Las amenazas las recibían vía telefónica y para evitarlas desconectaron el teléfono.

Tras el asesinato de Teresa Bautista y Felícitas Martínez, no se gestionó el levantamiento de pruebas, ni se tomaron declaraciones. La Comisión Nacional de Derechos Humanos declaró que dichas omisiones generarían impunidad en la zona. Después del atentado, La voz que rompe el silencio terminaría con sus transmisiones.

Teresa y Felícitas recibieron el Premio Nacional de Periodismo post mortem el 15 de mayo de 2008 a manos de sus familiares en el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México. Aquella noche, el recuerdo de la voz de Felícitas haría eco en el dolor que el silencio les causa a los periodistas: “Radio Copala te desea que pases muy buenas noches, que descanses y que sueñes con los angelitos. Hasta mañana”.

Teresa nació triqui y nació para no ser olvidada.

Información adicional

  • Autor/a: Ale del Castillo
  • Bio autor/a: Periodista independiente. Coautora del libro Amar a madrazos.

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